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IALAIA
IA explicada

ChatGPT nunca ha leído una letra de lo que le escribes

Tu frase se corta en trozos, cada trozo se cambia por un número y ChatGPT adivina el siguiente. Por eso se equivocaba contando las erres de una fresa.

Por Laia 3 Nov 2026, 2 min de lectura

Le escribes a ChatGPT y parece que te lee. Pero lo que le llega no son tus letras. Antes pasan por una especie de trituradora, y por eso durante un tiempo fue noticia por algo tan tonto como no saber contar las erres de «strawberry», fresa en inglés.

Te lo cuento en menos de un minuto:

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La trituradora: tu frase, en trozos

Lo primero que le pasa a tu texto es que se parte en trozos, que en inglés se llaman tokens. Un trozo puede ser una palabra, un pedazo de palabra o un signo. Una palabra corriente suele entrar de una pieza: «móvil», con su espacio delante, es un solo trozo en el sistema de GPT-4o. Una rara se rompe: «ferrocarril» sale en cuatro, «fer», «roc», «arr» e «il». Y «Cuéntame» se queda en tres: «Cu», «ént» y «ame».

El guardarropa: cada trozo, un número

Después, cada trozo se cambia por un número. Es como dejar el abrigo en un guardarropa: te dan un resguardo, y a partir de ahí lo que cuenta es el número. «Móvil» es el 62694. Dentro, cada número se convierte además en una larga lista de cifras con la que el modelo calcula, pero ahí ya no queda ninguna letra.

Adivinar el siguiente trozo

Con esa fila de números, el modelo hace una sola cosa: calcular qué trozo es más probable que venga después. Lo añade a la fila y vuelve a empezar, una y otra vez. La respuesta se construye así, un trozo detrás de otro. Por eso a menudo la ves salir a tirones, aunque la forma de enseñarla también depende de la aplicación.

La fruta

Ahora se entiende lo de la fresa. Si le preguntabas cuántas erres tiene «strawberry», modelos como GPT-4o contestaban que dos. Tiene tres. Pero con su espacio delante, esa palabra es para él un solo trozo: el número 101830. Y dentro de un número no hay erres. Como explicaba un investigador de la Universidad de Alberta en TechCrunch, estos modelos en realidad no leen texto.

Los modelos de ahora ya suelen acertarlo, pero siguen funcionando a trozos: lo que han aprendido es a deletrear antes de contar.

Así que ChatGPT no te lee: adivina qué número viene después.

Fuentes